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Periodistas del Atlántico sensibilizados con el tema violencia de género

Con el propósito de sensibilizar  a los medios de comunicación frente al tema de violencia de género, la Gobernación del Atlántico y la Mesa de Género de la Cooperación Internacional en Colombia (MGCI) realizaron el tercer taller de formación “Buenas prácticas periodísticas para informar sobre violencia de género”.

Durante el desarrollo del taller se resaltó la importancia y la responsabilidad que deben cumplir los periodistas frente a este tema y cómo debe ser el lenguaje al momento de elaborar la información para no revictimizar a la persona afectada.

La charla estuvo dirigida por la subdirectora de El Tiempo y gestora de la campaña “No es la Hora de Callar”, Jineth Bedoya Lima, periodista que resultara víctima de secuestro y abuso sexual.

La secretaria de la Mujer y Equidad de Género de la Gobernación del Atlántico, Zandra Vásquez, destacó la importancia de este tipo de espacios que contribuyen al trabajo que adelanta esta dependencia.

“Con este taller estamos contribuyendo a enriquecer el proceso que realizamos en la Secretaría en el término de equidad de género para que se presente objetivamente, esta iniciativa busca que los medios mejoren la información”, dijo la secretaria Vásquez.

Resaltó el trabajo que adelanta en el país la subdirectora de El Tiempo a la que calificó como una mujer valiente por cuanto también fue víctima de secuestro y abuso sexual en el año 2000. 

ESTAR INFORMADOS

La expositora Bedoya, dijo que el periodista debe estar informado sobre las leyes que protegen a la mujer víctima de violencia como la 1257 de 2008 de lo contrario incurren en desconocimiento que conllevan a la desinformación al momento de analizarla.

“Lamentablemente la violencia de género es un tema que se puso de moda en todo el mundo y se evidencia hoy mucho más porque la mujer se atreve a denunciar”, opinó.

Calificó como importante el papel que desempeñan los medios de comunicación, aunque reconoce el vacío que existe y los errores en que han incurrido.

Uno de esos vacíos radica en el desconocimiento de la parte jurídica que ampara a los derechos de la mujer.

“Es una cadena de desconocimiento frente al tema de violencia de género lo que conlleva a que muchos de los hechos de afectación y feminicidios se convierta en sensacionalismo”, manifestó Jineth Bedoya.

Consideró que los periodistas al momento de escribir un hecho de violencia hacia la mujer deben colocarse en el lugar de la víctima.

“Los periodistas no debemos perder esa parte humana al momento de abordar el tema y colocarnos en los zapatos de la víctima, es ahí donde se hace la diferencia en materia periodística”, dijo Bedoya.

Para la Subdirectora de El Tiempo, los comunicadores sociales no deben adornar la información porque se convierte en morbo e indirectamente pueden convertirse en cómplice con el victimario.

“El periodista no puede deducir la información y convertir la información en una telenovela o historieta, debe tener presente que detrás de esa historia hay una víctima, un drama y una familia”, expresó Jineth Bedoya.

Hizo alusión a los casos de violencia sexual masiva, hecho que no se pueden calificar con términos despectivos como una “fiesta sexual”.

El lenguaje que utilizan ciertos medios escritos le restan importancia al delito y le da poder al victimario.

“Una palabra, un concepto inadecuado genera daño, la gente que nos sigue cree en nosotros y si decimos algo errado perdemos credibilidad”, anotó la impulsora de la campaña “No es  Hora de Callar”.

CLAVES PARA INFORMAR SOBRE VIOLENCIA DE GÉNERO

  • Colocarse en los zapatos de la niña, adolescente o mujer que tiene al frente y de su familia.
  • Al momento de hacer una entrevista, fotografía se debe pedir permiso a la mujer víctima.
  • Ningún menor de 18 años está en capacidad de tomar decisión de ejercer la prostitución.
  • Cuando se ilustre una nota de violencia contra niña, adolescente  o mujer no utilizar fotomontajes, ni imágenes que denoten violencia (rostros con un ojo morado, mujeres en un rincón atemorizadas).
  • No utilizar lenguaje que prejuzgue o condene a la persona agredida. No utilizar el término “crimen pasional”.
  • No utilizar la historia personal de una mujer que ha sido víctima de violencia para argumentar su agresión.
  • No sobreponga a la víctima. Cada vez que el rostro de una víctima sale a la luz pública, se puede estar afectando más a la víctima y a su familia.
  • Para complementar la nota buscar a expertos en género y derechos de niñas, adolescentes y mujeres.
  • Incluir información que pueda ser útil a las mujeres que eventualmente puedan sufrir violencia.

 

ASESORÍA DE COMUNICACIONES
GOBERNACIÓN DEL ATLÁNTICO

Con el propósito de sensibilizar  a los medios de comunicación frente al tema de violencia de género, la Gobernación del Atlántico y la Mesa de Género de la Cooperación Internacional en Colombia (MGCI) realizaron el tercer taller de formación “Buenas prácticas periodísticas para informar sobre violencia de género”.

 

Durante el desarrollo del taller se resaltó la importancia y la responsabilidad que deben cumplir los periodistas frente a este tema y cómo debe ser el lenguaje al momento de elaborar la información para no reivictimizar a la persona afectada.

 

La charla estuvo dirigida por la subdirectora de El Tiempo y gestora de la campaña “No es la Hora de Callar”, Jineth Bedoya Lima, periodista que resultara  víctima de secuestro y abuso sexual.

 

La secretaria de la Mujer y Equidad de Género de la Gobernación del Atlántico, Zandra Vasquez, destacó la importancia de este tipo de espacios que contribuyen al trabajo que adelanta esta dependencia.

 

“Con este taller estamos contribuyendo a enriquecer el proceso que realizamos en la Secretaría en el término de equidad de género para que se presente objetivamente, esta iniciativa busca que los medios mejoren la información”, dijo la secretaria Vásquez.

 

Resaltó  el trabajo que adelante en el país la subdirectora de El Tiempo a la que calificó como una mujer valiente  por cuanto también fue víctima de secuestro y abuso sexual en el año 2000.